TOMAS PRAT E HIJO, S.L.


 




Conferencia sobre el Lino

Conferencia de Tino Prat, Presidente de Prolino y Vicepresidente de la Section Tissage de la CELC (Confédération Européene du Lin et du Chanvre), en la Escuela Superior de Moda de Madrid sobre EL LINO, en abril de 1997, pronunciada en la Jornada: El Lino y la Moda, con Jesús del Pozo.

El lino, aunque no lo parezca, es una planta que se cultiva en el campo. Lo digo porque mucha gente se sorprende de saber que sus vestidos proceden del campo. Su nombre oficial es LINUM USITATISSIMUM, del que se obtiene la fibra que será usada para producir el hilo textil.

De la planta se aprovecha todo y la fibra se obtiene del tallo, mediante largos procesos y muchas y diferentes manipulaciones, entre las que se incluye una muy particular: la fermentación de la planta, del tallo de la planta, que una vez arrancada se fermenta para facilitar la separación de la fibra celulósica textil de la parte leñosa, que llamamos paja, que es la que se utilizará para los aglomerados de carpintería. La planta del lino, como digo, se arranca, en lugar de segarse, puesto que se aprovecha toda, incluso se aprovecha la raíz, aunque allí sus fibras son más gruesas.

 El lino es una fibra dura porque se obtiene del tallo y al principio del proceso, su longitud es tan larga como la planta, que puede alcanzar hasta los 125 cmts.

La flor del lino, es una flor efímera de 5 pétalos que nace al principio del verano y sólo vive 24 horas, por lo que su nacimiento es espectacular. Es difícil coincidir para poder ver un campo de lino florido. Es una imagen imborrable, que se queda para siempre en el recuerdo. Especialmente si hace viento y se forman olas de flores danzando con sus colores malva y rosa azulado.

De la planta se aprovecha todo. De las semillas se obtendrá nueva simiente para las próximas temporadas y también se utiliza para alimentación, farmacopea y para hacer aceites industriales y productos de belleza, porque el lino es una planta oleaginosa. 

Con las peores calidades de la fibra, y los deshechos de las primeras fases de peinado, que es lo que llamamos estopas, que se usan para fabricar cordeles y también para papeles especiales de alta resistencia y también papel de fumar. En los Estados Unidos la mezclan con fibra de algodón y fabrican los billetes de dólar, por eso al coger un dólar se nota una cierta solidez y un tacto un poco rígido que no tienen los billetes españoles, que son de algodón mezclado con celulosa de eucalipto.

El lino es un producto de la tierra, por lo que su calidad depende de la cosecha, como si fuera vino. Un mal año nos traerá fibra de baja calidad, por lo que el resultado industrial será de peor rendimiento y de peor calidad. Por eso es tan habitual ver irregularidades en el grosor del hilo de lino y hasta incluso en un tejido de lino se puede llegar a encontrar alguna pequeña mota de paja, debido a que no se ha separado bien de la fibra en el primero de los procesos, el de la maceración en el campo, cuando los expertos lo dejan en el proceso de enriado, extendido sobre el campo, recién arrancado, esperando que la combinación del calor del verano y la humedad de la lluvia veraniega del norte de Europa provoque la fermentación, que las bacterias se coman las pectinas y cementos que unen la paja a la fibra útil para ser hilada y luego tejida, y que es tan larga como toda la planta. Este proceso se llamada enriado y si las condiciones climáticas no son óptimas, no conseguiremos una buena fibra para hilar.

Por eso el lino es tan irregular, porque es un fruto de la tierra, es natural y eso es algo que no puede esconder. Esa es una de sus características de nobleza. Por eso decimos que el lino es noble, porque no miente, no esconde su origen campesino y natural. Su aspecto es natural y rústico, y le hace inconfundible. Su aspecto ofrece una imagen de imperfección, pero es una imperfección natural que le hace inolvidable. Su arruga es fácilmente reconocible, pues al tratarse de una fibra muy larga y muy dura, provoca un pliegue mucho más alargado que cualquier otra fibra, que evoca su exquisita nobleza y linaje.   

El lino es un gran comunicador, por muchos motivos. No sólo porque es fácil de ser identificado, distinguiendo al que lo lleva y lo usa, sino también porque es un gran conductor del calor, que lo absorbe del cuerpo y lo repele al exterior, considerándose por lo tanto, que el lino usado como prenda de vestir, es un sistema de acondicionamiento climático natural. Es verdad, el lino es el primer sistema natural de aire acondicionado, y esto es así porque tiene una elevadísima capacidad de absorción de la humedad. Al absorber la humedad corporal y la ambiental, la prenda siempre se halla un poco húmeda y por eso se mantiene siempre más fresca que las demás prendas y transmite esa sensación de frescor típica. Es curioso cuando en verano te pones una camisa de lino y sientes su frescor en la espalda, si la camisa ha estado en un ambiente mínimamente húmedo. O por ejemplo, llegas a casa, te quitas los pantalones de “cool-wool”, o de lana fresca y te pones un pijama de lino y se te hielan las piernas. Esa sensación es impactante e inolvidable. O cuando te metes en una cama vestida con sábanas de lino, y al ir metiendo los pies hacia el fondo de la cama vas sintiendo esa caricia tan especial de lino, entre fría, casi helada, y dura pero agradable.

 ¿Pero, por qué se produce la arruga del lino?

El lino tiene muy mala memoria, y una vez arrugado ya no se acuerda de cuál era su posición inicial y ya no vuelve a la posición anterior, sino que permanece arrugado. ¿Por qué? Pues sencillamente, porque la fibra esencial del lino está constituida de cadenas de celulosa unidas por rígidos cementos o pectinas que le dan esa altísima resistencia, tenacidad y dureza y al mismo tiempo son los que provocan esa rigidez y poca voluntad para recuperar la memoria inicial haciendo que la arruga permanezca.

Entonces, las técnicas industriales para eliminar la arruga y la rigidez del lino van orientadas en la misma dirección: mezclar el lino con otras fibras, o bien disminuir cementos, romper y reducir el efecto de las pectinas. Con las mezclas, lo que se obtiene es otra cosa, un producto intermedio, que bien combinado tiene características interesantes. Pero este mestizaje no siempre es exitoso. Pero si lo que se busca es lino puro, no hay más remedio que reducir pectinas, y el resultado es un efecto contraproducente para la calidad y la vida del tejido. Es cierto que dulcificamos el tacto, ablandamos el tejido y lo hacemos más inarrugable, pero eso lo conseguimos a costa de su vida, de su calidad, de su imagen, de sí mismo.

Sólo desarrollos muy sofisticados y secretos pueden hacer que el lino mantenga su durabilidad y gane en elasticidad sin perder sus características naturales. ¿Cómo? Sólo muchos años de vida en común con el lino, diálogos metafísicos con su alma y muchas pruebas, ensayos, y generaciones de experiencia pueden llegar a definir un proceso que permita alcanzar un punto justo de equilibrio entre el proceso ideal para hacer que el lino sea un lino elástico sin perder su dignidad y carácter de nobleza. Esos secretos, por suerte no se pierden, porque aquellas familias que han ido cuidándolo generación tras generación los conservamos. Sabemos cosas del lino, porque siempre hemos vivido en su compañía y él nos habla y nos ha dicho sus secretos.

En la industria, los sistemas para reducir la rigidez del lino y hacerlo más dúctil consisten básicamente en utilizar sistemas que destruyen su esencia natural y su vida. Por eso yo no soy muy partidario de usarlos. Básicamente hay dos sistemas:

 - Acabados mecánicos, que consisten en provocar romper los cementos mediante duros procesos de fricción y lavado, como los delavados. Pero el resultado es que el lino envejece y pierde su imagen y su resistencia. El lino maltratado en secadora, con tumbler o airo se siente castigado, pierde no sólo rigidez por rotura de pectina, sino que se descama mucho más rápidamente, perdiendo sus características más nobles y lo que se consigue es acelerar su envejecimiento, degenerando en un lino mórbido y triste, sin nervio, como si sufriera vejez prematura. Además, el desgaste ejercido rompe la fibra en una fase demasiado previa, provocando que aflore un feo vello poco natural en el lino de calidad, ofreciendo una imagen de piel de melocotón nada acorde con la típica característica de brillo limpio y encerado del noble lino de fibra larga. Porque la fibra del lino suele ser entre tres y siete veces más larga que la del algodón cuando se hila. Pero este tipo de lino, con estos acabados, sirve muy bien para los linos de invierno e incluso para prendas tejanas o de sport-wear, pero no si se pretende dar una imagen clásica de lino clásico. Esto ya depende de la imagen que se pretenda dar y el uso que se pretenda.

 - Luego están los acabados por procedimientos químicos. Pueden ser por impregnación de resinas, o por lavados con ácidos, enzimas u otros productos químicos. El resultado es un lino mucho más dúctil, porque se sustituye la pectina por productos sintéticos o artificiales, con lo que la unión de la celulosa queda muy resentida, provocando que el tejido pierda mucha resistencia y a veces se convierte casi en papel. Yo he visto rasgar lino como si fuera papel. Un lino grueso que antes resistía varias veces mi propio peso y luego nada, como el papel. Otra posibilidad, con estos procedimientos químicos, es eliminando, o no, las pectinas. Quiero decir que es un tratamiento que puede hacerse independientemente del anterior. Entonces, este tratamiento consiste en que se aplican resinas que envuelven al lino como si fuera una funda o un guante, de manera que así se evita bastante la caída de resistencia, pero preservan que el lino esté en contacto con la piel, de manera que le dan al tejido un aspecto y un tacto absolutamente sintético, o muy sintético, y muy poco natural, por lo que el resultado final acaba siendo un nuevo tejido diferente, que ni es lino ni es otra cosa y en cualquier caso hemos perdido vida. Aquí la imagen se mantiene muy nueva, muy brillante y más sedosa, pero la caída de rigidez es proporcional a la caída de resistencia y el aspecto es mucho más sintético, tanto al tacto como a la vista. No es un mal producto, porque al final es lino de muy buen aspecto, pero no es lo mismo, ya no es lino lino, y su vida se ve muy resentida.

Entonces, ¿cuál es la solución? La única solución está en su esencia, mimando, desde su nacimiento, cada paso en su desarrollo y crecimiento, con cariño y procedimientos prácticamente extraterrestres para lo que sería hoy en día un cultivo industrial. Y en realidad, lo único que estamos haciendo en casa es recuperar las viejas fórmulas del lino de nuestros abuelos. Sólo siendo uno con el lino, siendo uno con su alma, se puede conseguir dialogar con él para conocer sus más íntimos secretos. Y eso me lo enseñó mi padre, sintiéndolo, pero no con la mente, sino con el alma.

Todo en el lino es maravilloso. La característica principal del lino es que el lino es diseño en sí mismo, el lino es diseño en fibra decimos, y por eso hay tantos diseñadores que sólo quieren hacer las prendas buenas en lino.

De hecho, el LINO es la única fibra textil que tejida en estructura de plana o tafetán se aplica a cualquier uso. Pocas fibras o ninguna otra fibra textil tienen tanta aceptación con un ligado tan básico como es la plana o el tafetán. Y es que precisamente los ligados complicados son los que esconderían su origen, su natural, su inconfundible imagen que todas las demás fibras han intentado imitar sin éxito.

Antropológicamente hablando, el lino es la fibra textil más antigua de la historia conocida. Por eso aún hoy en día mucha gente le llama “hilo”, pues en cierta época no había otro hilo que el lino, y así sucede en varios idiomas. Aún hoy en día, la palabra “linen” no sólo significa lino, sino también significa lencería de hogar, por lo que tú puedes ir a una tienda de “linens” y a lo mejor no tienen ni una sola prenda hecha de lino, sino de algodón o de poliéster.

Por otra parte, sorprende comprender cómo hace ya 10.000 años, en la edad de piedra se tejía lino, con lo extremadamente difícil que llega a ser obtener un hilo de lino y aún más imaginarse cómo entrelazarlo para obtener un tejido.  En 1945, cuando se descubrieron las famosas tablillas cuneiformes del Imperio Summita escritas hace casi 6.000 años, se descubrió el que al parecer es el verdadero origen del lino y de toda la industria textil: dicen las tablillas que ciertos dioses venidos del cielo, regalaron a los humanos las primeras semillas doradas de lino, y les enseñaron a sembrarlas, cultivarlas, fermentarlas, separar la paja de la fibra textil, peinarlas, torcerlas, hilarlas, tejerlas y por fin lavarlas y teñirlas,… Por algo los faraones y las castas nobles iban siempre vestidos de lino, los sacerdotes no podían entrar en sus templos sin ir vestidos de lino, las momias eran envueltas en lino, las cortinas del templo de Salomón eran de lino, el Santo Sudario es de lino, los leprosos sólo pueden ir vestidos de lino, los campos magnéticos quedan reducidos por el lino, las dermatitis se curan con el lino, las enfermedades mejoran durmiendo en lino, los lienzos conservan mejor sus colores y su edad en lino, las velas de las antiguas embarcaciones eran del resistente lino como señal de poder, frente a las pobres embarcaciones de algodón que sucumbían ante una tempestad, etc.

Hay quien dice que también el hilo de Aracne era de lino, aunque algunos científicos discrepan de esta versión. El sabio Plinio el viejo lo menciona como la fibra ideal para sábanas y toallas por sus cualidades en la relajación y en la recuperación muscular. En la época feudal, debajo de la armadura los nobles se vestían de lino, por ser un tejido muy fresco, que absorbe el sudor sin retener el mal olor y no se pega al cuerpo, evitando irritaciones y fricciones. Como pañuelo, es la única fibra que no irrita las aletas nasales.

Como consecuencia de toda su nobleza y lo muy difícil que es su obtención y todos sus procesos, el lino ha sido siempre muy apreciado a lo largo de la historia, y ha sido siempre sinónimo de poder y prestigio. La misma palabra linaje, que evoca pureza de sangre, rango, origen y nobleza  deriva de lino. Tan importante ha sido siempre el lino, que ha sido uno de los bienes más mencionado en testamentos, dotes y ajuares de boda.

Resumiré a continuación las principales características de tan noble fibra.

 Es versátil.

El lino es la fibra textil más versátil, pues es la que tiene el mayor número posible de usos gracias a sus inigualables características, no superadas por ninguna fibra sintética, sin olvidar que además el lino es una fibra natural reciclable y sostenible.

Se usa para lencería de hogar, como mantelería, servilleta, ropa de cama, sábana, almohada, colcha, cubrecama, toalla, albornoz, pijama, paño de cocina, de cristalería, pañuelo, etc.

En decoración, para tapicería, soporte de sofá, revestimiento mural, cortina.

Como prenda de vestir, sirve tanto para exterior como para camisa e incluso como prenda íntima, que era una de sus principales aplicaciones antiguamente. Y se puede utilizar en todo tipo de diseño y estilo: ropa clásica, casual y sport-wear.

En aplicaciones técnicas, tiene múltiples usos industriales conocido internacionalmente como “canvas”, lienzos de pintor, lonas de exterior, sacos especiales para correos, la pólvora, recubrimientos industriales para ciertos alimentos, etc.

La segunda característica es que es muy útil y práctico:

- Una de sus principales cualidades es que es muy fresco. Es un gran conductor del calor debido a la estructura compacta y lisa de sus fibras, sin celdas de aire, lo que unido a que tiene un elevadísimo poder absorbente, hace que sea el tejido más fresco. Efectivamente, al absorber la humedad ambiental y la corporal, siempre está un poco húmedo, manteniendo el cuerpo seco pero dándole a la piel una agradable sensación de frescor. Por eso es la fibra textil idónea para el verano, como la lana pueda serlo para el invierno.

-Otra característica es su altísima resistencia. Pocas fibras naturales le superan, pero las que lo hacen no son ni tan versátiles ni tan nobles, como el ramio, el sisal, el yute, etc. Su extraordinaria resistencia le permite tener una larga vida. Ser tan duradero le hace insustituible en algunas aplicaciones industriales. Por eso, durante milenios, ha sido el tejido más usado en aplicaciones que requerían alta resistencia, (velas de barcos, lonas para tiendas, mangueras, sacos, momias, lienzos, etc.) Esta durabilidad es la que se demuestra en el magnífico estado de conservación de las momias egipcias, o de los lienzos y óleos pintados sobre lino. Por eso las restauraciones de cuadros se efectúan siempre con LINO.

- No deja pelusa, puesto que sus fibras son muy largas, por lo que un paño de lino es ideal para secar la cristalería, lo que no pasa con un paño de algodón, que por ser una fibra corta siempre deja un poco de pelo.

- Es de fácil mantenimiento. Se lava con agua y en seco. Se lava con cualquier lavadora normal, detergentes normales, el blanco resiste altas temperaturas, incluso la ebullición, aunque evidentemente eso acelera su envejecimiento.

- Elimina las manchas como cualquier otro tejido. Sólo hay que tener cuidado con el uso del cloro o la lejía. La descamación que se produce con el lavado, renueva su imagen y un lino usado siempre parece nuevo, pero naturalmente, eso reduce su vida. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la mayoría de los detergentes llevan incorporados agentes blanqueantes, por lo que no es que laven más blanco, como dicen los anuncios, sino que lo que hacen es que tintan los tejidos de blanco, con lo que si no se usa un detergente neutro, se corre el peligro de acabar blanqueando el lino en exceso, perdiendo ese color de blanco roto amarfilado tan característico del lino, ese blanco que tanto nos gusta en España y que sin embargo no es así en otros países, donde prefieren el blanco óptico, que es ese blanco artificial.

- Se plancha muy fácilmente si el tejido está todavía húmedo. Y eso es muy importante, no hay que dejar que el lino se seque completamente antes de plancharlo, porque de lo contrario cuesta mucho quitar la arruga, por lo que lo más conveniente será volver a mojar completamente toda la prenda de manera uniforme y no sirve echar un poco de agua encima. Esto es muy importante porque mucha gente no lo sabe y se queja de que el lino no se plancha bien. Sí que se plancha bien, pero hay que saber cómo. La plancha conviene ponerla a máxima temperatura y si es posible con vapor.

 Otra de sus características importantes, es que el lino es higiénico, sano y ecológico:

- Es higiénico por su poder absorbente.

- Porque no irrita la piel, por lo que es ideal para quien sufre alergias, soriasis, prurito, eccemas, para la piel de los bebés, etc. Es usado con éxito para el tratamiento de la lepra desde hace siglos. Antiguamente todas las compresas se hacían en lino. Es ideal para narices irritadas, porque con la fricción no irrita las aletas.

- Es sano porque desprende iones negativos, que son los que curan. Al contrario que las fibras sintéticas, que desprenden iones positivos que favorecen la disminución de nuestras defensas biológicas, alergias, jaquecas.

- No absorbe malos olores, porque no tiene celdillas que retengan los olores.

-No atrae la suciedad como por ejemplo sucede con las fibras sintéticas. Eso no quiere decir que no se ensucie. En cambio, sí que absorbe bien la grasa, al revés que las sintéticas. Por eso una servilleta de poliéster no seca los labios, sino que esparce la grasa por toda la cara.

- Es agradable al tacto y sobre la piel. No pica como el ramio, la lana o algunas fibras sintéticas. Produce una sensación de frescor inigualable. Por ejemplo cuando entras en una cama de lino, la sensación es indescriptible.

- Dormir en lino es lo más sano. Investigaciones en la Universidad de Milán demuestran que con lino se duerme más profundamente, se descansa más, mejora el humor y se acorta la convalecencia.

- Además el lino siempre puede hervirse si conviene esterilizarlo.

- Y por ser una fibra natural, es ecológico, biodegradable y sostenible.

Y por último, decir que el lino es un gran comunicador, no sólo porque transmite el calor, sino porque se identifica muy fácilmente: debido a su elevado peso específico, su higroscopicidad, su grado de humedad, su rigidez, todo ello junto con su especial manera de arrugarse distinta de todas las demás fibras, y ofrece un cayente distinguido que le hace inconfundible y que prestigia y hace único a quien lo lleva. Por eso decimos que el lino comunica belleza y embellece al que lo lleva.

 

Muchas gracias.

 

 

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