Conferencia
de Tino Prat, Presidente de Prolino y Vicepresidente de la Section
Tissage de la CELC (Confédération Européene du Lin et du Chanvre),
en la Escuela Superior de Moda de Madrid sobre EL LINO, en abril de
1997, pronunciada en la Jornada: El Lino y la Moda, con Jesús
del Pozo.
El lino, aunque no lo parezca, es una planta que se cultiva
en el campo. Lo digo porque mucha gente se sorprende de saber que
sus vestidos proceden del campo. Su nombre oficial es LINUM USITATISSIMUM,
del que se obtiene la fibra que será usada para producir el hilo textil.
De la planta se aprovecha todo y la fibra se obtiene del tallo, mediante
largos procesos y muchas y diferentes manipulaciones, entre las que
se incluye una muy particular: la fermentación de la planta, del tallo
de la planta, que una vez arrancada se fermenta para facilitar la
separación de la fibra celulósica textil de la parte leñosa, que llamamos
paja, que es la que se utilizará para los aglomerados de carpintería.
La planta del lino, como digo, se arranca, en lugar de segarse, puesto
que se aprovecha toda, incluso se aprovecha la raíz, aunque allí sus
fibras son más gruesas.
El lino es una fibra dura porque se obtiene del tallo y al principio
del proceso, su longitud es tan larga como la planta, que puede alcanzar
hasta los 125 cmts.
La
flor del lino, es una flor efímera de 5 pétalos que nace al principio
del verano y sólo vive 24 horas, por lo que su nacimiento es espectacular.
Es difícil coincidir para poder ver un campo de lino florido. Es una
imagen imborrable, que se queda para siempre en el recuerdo. Especialmente
si hace viento y se forman olas de flores danzando con sus colores
malva y rosa azulado.
De la planta se aprovecha todo. De las semillas se obtendrá nueva
simiente para las próximas temporadas y también se utiliza para alimentación,
farmacopea y para hacer aceites industriales y productos de belleza,
porque el lino es una planta oleaginosa.
Con las peores calidades de la fibra, y los deshechos de las primeras
fases de peinado, que es lo que llamamos estopas, que se usan para
fabricar cordeles y también para papeles especiales de alta resistencia
y también papel de fumar. En los Estados Unidos la mezclan con fibra
de algodón y fabrican los billetes de dólar, por eso al coger un dólar
se nota una cierta solidez y un tacto un poco rígido que no tienen
los billetes españoles, que son de algodón mezclado con celulosa de
eucalipto.
El lino es un producto de la tierra, por lo que su calidad depende
de la cosecha, como si fuera vino. Un mal año nos traerá fibra de
baja calidad, por lo que el resultado industrial será de peor rendimiento
y de peor calidad. Por eso es tan habitual ver irregularidades en
el grosor del hilo de lino y hasta incluso en un tejido de lino se
puede llegar a encontrar alguna pequeña mota de paja, debido a que
no se ha separado bien de la fibra en el primero de los procesos,
el de la maceración en el campo, cuando los expertos lo dejan en el
proceso de enriado, extendido sobre el campo, recién arrancado, esperando
que la combinación del calor del verano y la humedad de la lluvia
veraniega del norte de Europa provoque la fermentación, que las bacterias
se coman las pectinas y cementos que unen la paja a la fibra útil
para ser hilada y luego tejida, y que es tan larga como toda la planta.
Este proceso se llamada enriado y si las condiciones climáticas no
son óptimas, no conseguiremos una buena fibra para hilar.
Por eso el lino es tan irregular, porque es un fruto de la tierra,
es natural y eso es algo que no puede esconder. Esa es una de sus
características de nobleza. Por eso decimos que el lino es noble,
porque no miente, no esconde su origen campesino y natural. Su aspecto
es natural y rústico, y le hace inconfundible. Su aspecto ofrece una
imagen de imperfección, pero es una imperfección natural que le hace
inolvidable. Su arruga es fácilmente reconocible, pues al tratarse
de una fibra muy larga y muy dura, provoca un pliegue mucho más alargado
que cualquier otra fibra, que evoca su exquisita nobleza y linaje.
El lino es un gran comunicador, por muchos motivos. No sólo porque
es fácil de ser identificado, distinguiendo al que lo lleva y lo usa,
sino también porque es un gran conductor del calor, que lo absorbe
del cuerpo y lo repele al exterior, considerándose por lo tanto, que
el lino usado como prenda de vestir, es un sistema de acondicionamiento
climático natural. Es verdad, el lino es el primer sistema natural
de aire acondicionado, y esto es así porque tiene una elevadísima
capacidad de absorción de la humedad. Al absorber la humedad corporal
y la ambiental, la prenda siempre se halla un poco húmeda y por eso
se mantiene siempre más fresca que las demás prendas y transmite esa
sensación de frescor típica. Es curioso cuando en verano te pones
una camisa de lino y sientes su frescor en la espalda, si la camisa
ha estado en un ambiente mínimamente húmedo. O por ejemplo, llegas
a casa, te quitas los pantalones de “cool-wool”, o de lana fresca
y te pones un pijama de lino y se te hielan las piernas. Esa sensación
es impactante e inolvidable. O cuando te metes en una cama vestida
con sábanas de lino, y al ir metiendo los pies hacia el fondo de la
cama vas sintiendo esa caricia tan especial de lino, entre fría, casi
helada, y dura pero agradable.
¿Pero,
por qué se produce la arruga del lino?
El lino tiene muy mala memoria, y una vez arrugado ya no se acuerda
de cuál era su posición inicial y ya no vuelve a la posición anterior,
sino que permanece arrugado. ¿Por qué? Pues sencillamente, porque
la fibra esencial del lino está constituida de cadenas de celulosa
unidas por rígidos cementos o pectinas que le dan esa altísima resistencia,
tenacidad y dureza y al mismo tiempo son los que provocan esa rigidez
y poca voluntad para recuperar la memoria inicial haciendo que la
arruga permanezca.
Entonces, las técnicas industriales para eliminar la arruga y la rigidez
del lino van orientadas en la misma dirección: mezclar el lino con
otras fibras, o bien disminuir cementos, romper y reducir el efecto
de las pectinas. Con las mezclas, lo que se obtiene es otra cosa,
un producto intermedio, que bien combinado tiene características interesantes.
Pero este mestizaje no siempre es exitoso. Pero si lo que se busca
es lino puro, no hay más remedio que reducir pectinas, y el resultado
es un efecto contraproducente para la calidad y la vida del tejido.
Es cierto que dulcificamos el tacto, ablandamos el tejido y lo hacemos
más inarrugable, pero eso lo conseguimos a costa de su vida, de su
calidad, de su imagen, de sí mismo.
Sólo desarrollos muy sofisticados y secretos pueden hacer que el lino
mantenga su durabilidad y gane en elasticidad sin perder sus características
naturales. ¿Cómo? Sólo muchos años de vida en común con el lino, diálogos
metafísicos con su alma y muchas pruebas, ensayos, y generaciones
de experiencia pueden llegar a definir un proceso que permita alcanzar
un punto justo de equilibrio entre el proceso ideal para hacer que
el lino sea un lino elástico sin perder su dignidad y carácter de
nobleza. Esos secretos, por suerte no se pierden, porque aquellas
familias que han ido cuidándolo generación tras generación los conservamos.
Sabemos cosas del lino, porque siempre hemos vivido en su compañía
y él nos habla y nos ha dicho sus secretos.
En la industria, los sistemas para reducir la rigidez del lino y hacerlo
más dúctil consisten básicamente en utilizar sistemas que destruyen
su esencia natural y su vida. Por eso yo no soy muy partidario de
usarlos. Básicamente hay dos sistemas:
- Acabados mecánicos, que consisten en provocar romper los cementos
mediante duros procesos de fricción y lavado, como los delavados.
Pero el resultado es que el lino envejece y pierde su imagen y su
resistencia. El lino maltratado en secadora, con tumbler o airo se
siente castigado, pierde no sólo rigidez por rotura de pectina, sino
que se descama mucho más rápidamente, perdiendo sus características
más nobles y lo que se consigue es acelerar su envejecimiento, degenerando
en un lino mórbido y triste, sin nervio, como si sufriera vejez prematura.
Además, el desgaste ejercido rompe la fibra en una fase demasiado
previa, provocando que aflore un feo vello poco natural en el lino
de calidad, ofreciendo una imagen de piel de melocotón nada acorde
con la típica característica de brillo limpio y encerado del noble
lino de fibra larga. Porque la fibra del lino suele ser entre tres
y siete veces más larga que la del algodón cuando se hila. Pero este
tipo de lino, con estos acabados, sirve muy bien para los linos de
invierno e incluso para prendas tejanas o de sport-wear, pero no si
se pretende dar una imagen clásica de lino clásico. Esto ya depende
de la imagen que se pretenda dar y el uso que se pretenda.
-
Luego están los acabados por procedimientos químicos. Pueden ser por
impregnación de resinas, o por lavados con ácidos, enzimas u otros
productos químicos. El resultado es un lino mucho más dúctil, porque
se sustituye la pectina por productos sintéticos o artificiales, con
lo que la unión de la celulosa queda muy resentida, provocando que
el tejido pierda mucha resistencia y a veces se convierte casi en
papel. Yo he visto rasgar lino como si fuera papel. Un lino grueso
que antes resistía varias veces mi propio peso y luego nada, como
el papel. Otra posibilidad, con estos procedimientos químicos, es
eliminando, o no, las pectinas. Quiero decir que es un tratamiento
que puede hacerse independientemente del anterior. Entonces, este
tratamiento consiste en que se aplican resinas que envuelven al lino
como si fuera una funda o un guante, de manera que así se evita bastante
la caída de resistencia, pero preservan que el lino esté en contacto
con la piel, de manera que le dan al tejido un aspecto y un tacto
absolutamente sintético, o muy sintético, y muy poco natural, por
lo que el resultado final acaba siendo un nuevo tejido diferente,
que ni es lino ni es otra cosa y en cualquier caso hemos perdido vida.
Aquí la imagen se mantiene muy nueva, muy brillante y más sedosa,
pero la caída de rigidez es proporcional a la caída de resistencia
y el aspecto es mucho más sintético, tanto al tacto como a la vista.
No es un mal producto, porque al final es lino de muy buen aspecto,
pero no es lo mismo, ya no es lino lino, y su vida se ve muy resentida.
Entonces, ¿cuál es la solución? La única solución está en su esencia,
mimando, desde su nacimiento, cada paso en su desarrollo y crecimiento,
con cariño y procedimientos prácticamente extraterrestres para lo
que sería hoy en día un cultivo industrial. Y en realidad, lo único
que estamos haciendo en casa es recuperar las viejas fórmulas del
lino de nuestros abuelos. Sólo siendo uno con el lino, siendo uno
con su alma, se puede conseguir dialogar con él para conocer sus más
íntimos secretos. Y eso me lo enseñó mi padre, sintiéndolo, pero no
con la mente, sino con el alma.
Todo en el lino es maravilloso. La característica principal del lino
es que el lino es diseño en sí mismo, el lino es diseño en fibra decimos,
y por eso hay tantos diseñadores que sólo quieren hacer las prendas
buenas en lino.
De hecho, el LINO es la única fibra textil que tejida en estructura
de plana o tafetán se aplica a cualquier uso. Pocas fibras o ninguna
otra fibra textil tienen tanta aceptación con un ligado tan básico
como es la plana o el tafetán. Y es que precisamente los ligados complicados
son los que esconderían su origen, su natural, su inconfundible imagen
que todas las demás fibras han intentado imitar sin éxito.
Antropológicamente hablando, el lino es la fibra textil más antigua
de la historia conocida. Por eso aún hoy en día mucha gente le llama
“hilo”, pues en cierta época no había otro hilo que el lino, y así
sucede en varios idiomas. Aún hoy en día, la palabra “linen” no sólo
significa lino, sino también significa lencería de hogar, por lo que
tú puedes ir a una tienda de “linens” y a lo mejor no tienen ni una
sola prenda hecha de lino, sino de algodón o de poliéster.
Por otra parte, sorprende comprender cómo hace ya 10.000 años, en
la edad de piedra se tejía lino, con lo extremadamente difícil que
llega a ser obtener un hilo de lino y aún más imaginarse cómo entrelazarlo
para obtener un tejido. En 1945, cuando se descubrieron las
famosas tablillas cuneiformes del Imperio Summita escritas hace casi
6.000 años, se descubrió el que al parecer es el verdadero origen
del lino y de toda la industria textil: dicen las tablillas que ciertos
dioses venidos del cielo, regalaron a los humanos las primeras semillas
doradas de lino, y les enseñaron a sembrarlas, cultivarlas, fermentarlas,
separar la paja de la fibra textil, peinarlas, torcerlas, hilarlas,
tejerlas y por fin lavarlas y teñirlas,… Por algo los faraones y las
castas nobles iban siempre vestidos de lino, los sacerdotes no podían
entrar en sus templos sin ir vestidos de lino, las momias eran envueltas
en lino, las cortinas del templo de Salomón eran de lino, el Santo
Sudario es de lino, los leprosos sólo pueden ir vestidos de lino,
los campos magnéticos quedan reducidos por el lino, las dermatitis
se curan con el lino, las enfermedades mejoran durmiendo en lino,
los lienzos conservan mejor sus colores y su edad en lino, las velas
de las antiguas embarcaciones eran del resistente lino como señal
de poder, frente a las pobres embarcaciones de algodón que sucumbían
ante una tempestad, etc.
Hay quien dice que también el hilo de Aracne era de lino, aunque algunos
científicos discrepan de esta versión. El sabio Plinio el viejo lo
menciona como la fibra ideal para sábanas y toallas por sus cualidades
en la relajación y en la recuperación muscular. En la época feudal,
debajo de la armadura los nobles se vestían de lino, por ser un tejido
muy fresco, que absorbe el sudor sin retener el mal olor y no se pega
al cuerpo, evitando irritaciones y fricciones. Como pañuelo, es la
única fibra que no irrita las aletas nasales.
Como consecuencia de toda su nobleza y lo muy difícil que es su obtención
y todos sus procesos, el lino ha sido siempre muy apreciado a lo largo
de la historia, y ha sido siempre sinónimo de poder y prestigio. La
misma palabra linaje, que evoca pureza de sangre, rango, origen y
nobleza deriva de lino. Tan importante ha sido siempre el lino,
que ha sido uno de los bienes más mencionado en testamentos, dotes
y ajuares de boda.
Resumiré a continuación las principales características de tan noble
fibra.
Es versátil.
El lino es la fibra textil más versátil, pues es la que tiene el mayor
número posible de usos gracias a sus inigualables características,
no superadas por ninguna fibra sintética, sin olvidar que además el
lino es una fibra natural reciclable y sostenible.
Se usa para lencería de hogar, como mantelería, servilleta, ropa de
cama, sábana, almohada, colcha, cubrecama, toalla, albornoz, pijama,
paño de cocina, de cristalería, pañuelo, etc.
En decoración, para tapicería, soporte de sofá, revestimiento mural,
cortina.
Como prenda de vestir, sirve tanto para exterior como para camisa
e incluso como prenda íntima, que era una de sus principales aplicaciones
antiguamente. Y se puede utilizar en todo tipo de diseño y estilo:
ropa clásica, casual y sport-wear.
En aplicaciones técnicas, tiene múltiples usos industriales conocido
internacionalmente como “canvas”, lienzos de pintor, lonas de exterior,
sacos especiales para correos, la pólvora, recubrimientos industriales
para ciertos alimentos, etc.
La segunda característica es que es muy útil y práctico:
- Una de sus principales cualidades es que es muy fresco. Es un gran
conductor del calor debido a la estructura compacta y lisa de sus
fibras, sin celdas de aire, lo que unido a que tiene un elevadísimo
poder absorbente, hace que sea el tejido más fresco. Efectivamente,
al absorber la humedad ambiental y la corporal, siempre está un poco
húmedo, manteniendo el cuerpo seco pero dándole a la piel una agradable
sensación de frescor. Por eso es la fibra textil idónea para el verano,
como la lana pueda serlo para el invierno.
-Otra característica es su altísima resistencia. Pocas fibras naturales
le superan, pero las que lo hacen no son ni tan versátiles ni tan
nobles, como el ramio, el sisal, el yute, etc. Su extraordinaria resistencia
le permite tener una larga vida. Ser tan duradero le hace insustituible
en algunas aplicaciones industriales. Por eso, durante milenios, ha
sido el tejido más usado en aplicaciones que requerían alta resistencia,
(velas de barcos, lonas para tiendas, mangueras, sacos, momias, lienzos,
etc.) Esta durabilidad es la que se demuestra en el magnífico estado
de conservación de las momias egipcias, o de los lienzos y óleos pintados
sobre lino. Por eso las restauraciones de cuadros se efectúan siempre
con LINO.
- No deja pelusa, puesto que sus fibras son muy largas, por lo que
un paño de lino es ideal para secar la cristalería, lo que no pasa
con un paño de algodón, que por ser una fibra corta siempre deja un
poco de pelo.
- Es de fácil mantenimiento. Se lava con agua y en seco. Se lava con
cualquier lavadora normal, detergentes normales, el blanco resiste
altas temperaturas, incluso la ebullición, aunque evidentemente eso
acelera su envejecimiento.
- Elimina las manchas como cualquier otro tejido. Sólo hay que tener
cuidado con el uso del cloro o la lejía. La descamación que se produce
con el lavado, renueva su imagen y un lino usado siempre parece nuevo,
pero naturalmente, eso reduce su vida. Por otra parte, hay que tener
en cuenta que la mayoría de los detergentes llevan incorporados agentes
blanqueantes, por lo que no es que laven más blanco, como dicen los
anuncios, sino que lo que hacen es que tintan los tejidos de blanco,
con lo que si no se usa un detergente neutro, se corre el peligro
de acabar blanqueando el lino en exceso, perdiendo ese color de blanco
roto amarfilado tan característico del lino, ese blanco que tanto
nos gusta en España y que sin embargo no es así en otros países, donde
prefieren el blanco óptico, que es ese blanco artificial.
- Se plancha muy fácilmente si el tejido está todavía húmedo. Y eso
es muy importante, no hay que dejar que el lino se seque completamente
antes de plancharlo, porque de lo contrario cuesta mucho quitar la
arruga, por lo que lo más conveniente será volver a mojar completamente
toda la prenda de manera uniforme y no sirve echar un poco de agua
encima. Esto es muy importante porque mucha gente no lo sabe y se
queja de que el lino no se plancha bien. Sí que se plancha bien, pero
hay que saber cómo. La plancha conviene ponerla a máxima temperatura
y si es posible con vapor.
Otra de sus características importantes, es que el lino es higiénico,
sano y ecológico:
- Es higiénico por su poder absorbente.
- Porque no irrita la piel, por lo que es ideal para quien sufre alergias,
soriasis, prurito, eccemas, para la piel de los bebés, etc. Es usado
con éxito para el tratamiento de la lepra desde hace siglos. Antiguamente
todas las compresas se hacían en lino. Es ideal para narices irritadas,
porque con la fricción no irrita las aletas.
- Es sano porque desprende iones negativos, que son los que curan.
Al contrario que las fibras sintéticas, que desprenden iones positivos
que favorecen la disminución de nuestras defensas biológicas, alergias,
jaquecas.
- No absorbe malos olores, porque no tiene celdillas que retengan
los olores.
-No atrae la suciedad como por ejemplo sucede con las fibras sintéticas.
Eso no quiere decir que no se ensucie. En cambio, sí que absorbe bien
la grasa, al revés que las sintéticas. Por eso una servilleta de poliéster
no seca los labios, sino que esparce la grasa por toda la cara.
- Es agradable al tacto y sobre la piel. No pica como el ramio, la
lana o algunas fibras sintéticas. Produce una sensación de frescor
inigualable. Por ejemplo cuando entras en una cama de lino, la sensación
es indescriptible.
- Dormir en lino es lo más sano. Investigaciones en la Universidad
de Milán demuestran que con lino se duerme más profundamente, se descansa
más, mejora el humor y se acorta la convalecencia.
- Además el lino siempre puede hervirse si conviene esterilizarlo.
- Y por ser una fibra natural, es ecológico, biodegradable y sostenible.
Y por último, decir que el lino es un gran comunicador, no sólo porque
transmite el calor, sino porque se identifica muy fácilmente: debido
a su elevado peso específico, su higroscopicidad, su grado de humedad,
su rigidez, todo ello junto con su especial manera de arrugarse distinta
de todas las demás fibras, y ofrece un cayente distinguido que le
hace inconfundible y que prestigia y hace único a quien lo lleva.
Por eso decimos que el lino comunica belleza y embellece al que lo
lleva.
Muchas gracias.